Lustrum

Han pasado ya unos cuantos inviernos
(cinco si nos ponemos exactos)
y mis ojos siguen lloviendo cada vez que no nos vemos,
pero, amor, gracias a ti tengo alegría de más en los bolsillos.

Ya no tengo frío mientras es de día,
ni necesito luces encendidas para poder dormir.
Me basta tu sonrisa para echar fuera los miedos.

Y te digo “te quiero” sin ninguna prisa,
porque creo que hoy el mundo frenará un poco más
y las agujas del reloj girarán a nuestro favor.

No sería la primera vez que jugamos con las horas,
como cuando nuestros destinos apostaron
a ver quién de los dos llegaba antes,
y llegaron justo a tiempo.

Esta noche jugaremos también con los espacios
y seremos grandes, gigantes, inabarcables.

Tanto, que no seremos capaces nunca más
de volver a nuestro estado actual,
ni de contarnos con los dedos de las manos.

Recuerda que todo irá bien
siempre que nos tengamos,
y mientras sigamos andando de frente,

mano a mano,
codo con codo,
corazón con corazón.

Y ahora prométeme que,
un año más,
no pararás de insistir,
no pararás de luchar.

Yo, a cambio, te prometeré que,
aunque haga mal tiempo,

siempre te saldré a buscar.

La chica del chubasquero amarillo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s